Fotografía
Un videojuego superventas ahora cuesta más de 300 millones de dólares.
27.03.2026 • 10h04
En comparación con los videojuegos, la industria cinematográfica parece casi transparente en lo que respecta a presupuestos. En el mundo de los videojuegos, las editoras cultivan la discreción, pero varias filtraciones han revelado sumas capaces de rivalizar con las mayores producciones de Hollywood. Una cifra empieza a destacar: producir un videojuego de gran éxito cuesta ahora más de 300 millones de dólares.
Según documentos judiciales y otras filtraciones, juegos de PS4 de última etapa como The Last of Us Part II y Horizon: Forbidden West ya han superado los 200 millones de dólares en costos, sin incluir el marketing. Spider-Man 2 para PS5 habría alcanzado los 300 millones de dólares. Impresionante. Y, al parecer, esto ya no es una excepción. Según las últimas cifras que circulan sobre producciones AAA, los presupuestos ahora superan los 300 millones de dólares y, a veces, son mucho mayores. Un punto importante a tener en cuenta: estas estimaciones se refieren a juegos desarrollados en Norteamérica y no incluyen la remuneración de los ejecutivos. La mayor parte del costo proviene de los salarios. En otras palabras, cuanto más grande sea el equipo y más largo el proceso de desarrollo, más se dispara la factura. Se necesitan vender 6 millones de copias solo para alcanzar el punto de equilibrio. El cálculo es innegable: para un juego que se vende a 70 dólares, con el editor recibiendo realmente 49 dólares por cada venta, se necesitan vender más de 6 millones de copias solo para alcanzar el punto de equilibrio con un presupuesto de 300 millones de dólares, sin siquiera contar el marketing. Para Rockstar Games o Activision, nada insuperable. Para gran parte de la industria, sin embargo, este modelo parece más bien una apuesta desesperada. No obstante, en los últimos dos años ha surgido una narrativa alternativa, impulsada por estudios capaces de ofrecer juegos más concisos y mucho menos costosos. Resident Evil Requiem, a pesar de las reservas sobre su duración, costó menos de 100 millones de dólares, una cifra colosal. Lo mismo ocurre con Astro Bot, el Juego del Año 2024, cuyo presupuesto se estima entre 50 y 75 millones de dólares. Ghost of Yotei costó alrededor de 60 millones de dólares, demostrando que un presupuesto menor no impide la excelencia. En cuanto a Clair Obscur: Expedition 33, el ganador de 2025, se desarrolló en Francia por menos de 10 millones de dólares, un caso único en un panorama que se ha vuelto absurdo. Queda una pregunta: con el auge de la IA, ¿disminuirán finalmente estos costes de producción? Probablemente…