Tiffany Sloane, es la joven mujer de aspecto sexy en la foto de arriba. Desde su llegada a Instagram a principios del mes de septiembre de 2026, reúne a más de 375 000 seguidores, y sus vídeos de Stand-up suman varios millones de vistas.
Falso público, verdaderos plagios
Nada muy especial a priori, salvo que Tiffany Sloane no existe. Está íntegramente generada por inteligencia artificial. Y sobre todo, las bromas que cuenta con una naturalidad desconcertante frente a un falso público están robadas, casi palabra por palabra, a auténticos cómicos de monólogo.
Una tendencia algorítmica inquietante
Uno de esos humoristas, por cierto, ha publicado un vídeo comparativo que no deja lugar a dudas sobre este saqueo en toda regla. No se sabe quién se esconde detrás de Tiffany, que no es el único ejemplo que ilustra esta tendencia. A este respecto, esperamos de verdad que solo se trate de un fenómeno pasajero, aunque la facilidad de acceso a estas herramientas de IA hace presagiar que los plagiadores artificiales aún tienen un gran futuro por delante.
Dilución intelectual
Así, cabe legítimamente esperar la dilución de la calidad global de los contenidos en las redes sociales, cuyo alcance intelectual además se reduce cada vez más. Por nuestra parte, preferimos evitar la constatación fatalista y asumir nuestra responsabilidad informándoles de esta mediocridad algorítmica, al tiempo que les animamos a apoyar a los verdaderos artistas.