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Mobility

Xiaomi, Oppo y Vivo en caída libre: el desplome del mercado de smartphones frente a la crisis de la Ram

La crisis mundial de los componentes golpea de lleno a la industria de la telefonía móvil. Afectados por la escasez de memoria DRam y el aumento de los costos, los gigantes chinos Xiaomi, Oppo y Vivo acaban de recortar en casi un 30% sus previsiones de producción para el año 2026. Una situación que beneficia paradójicamente a Apple y Samsung, cuyo posicionamiento premium permite absorber, en parte, la subida de los precios.

El destino de cada fabricante de smartphones está lejos de ser similar… Apenas ocho días después de la decisión de Apple de revisar al alza sus tarifas invocando la subida de los chips de memoria, el rayo cae sobre las marcas de gama media. Los daños colaterales afectan ahora de lleno a los fabricantes asiáticos. Lejos de una simple caída de la demanda, es la imposibilidad física y financiera de aprovisionarse de componentes lo que dicta hoy la dura ley del mercado.

 

Fuertes recortes en la producción

Según la reciente información de nuestros colegas de Nikkei, los encargados chinos de los pedidos tuvieron que resignarse a recortar drásticamente para frenar la hemorragia. Tras un primer ajuste del 15% al 20% a comienzos de año, la segunda oleada de revisiones duele. Juzguen ustedes: Xiaomi, que marchaba a ritmo de 170 millones de terminales vendidos en 2025, había ajustado primero su objetivo a 135 millones. El fabricante avisa ahora a sus proveedores de un volumen revisado a 95 millones de unidades, con riesgo de una bajada adicional si el horizonte logístico no se aclara. La constatación es igual de amarga en Oppo y Vivo, con previsiones ahora por debajo de los 90 millones, mientras Honor confiesa que ya no puede mantener el ritmo infernal del año pasado. En dieciocho meses, el tercer actor mundial renuncia así a más del 40% de su volumen. ¡Una auténtica debacle!

 

Un bulevar para el segmento Premium La explicación de este derrumbe programado es puramente mecánica. En el segmento premium, mastodontes como Apple y Samsung Electronics tienen los riñones suficientemente sólidos como para asegurar sus existencias, aun a costa de repercutir el sobrecoste en la factura final o de recortar márgenes cómodos. En cambio, el ecosistema Android chino, muy dependiente de una clientela sensible al precio, se encuentra en un callejón sin salida tarifario. Subir la cuenta ahuyentaría a los compradores, y producir a pérdidas es impensable. La única salida racional consiste, por tanto, en pisar el freno a fondo en las líneas de ensamblaje. Las sombrías previsiones de la consultora IDC, que anticipaban un retroceso del 13,9% de las ventas globales, se están materializando hoy de la forma más brutal. El mercado Android, por sí solo, debería caer un 21% en el ejercicio en curso.

 

Sin tregua a la vista antes de 2027 Esta crisis de recursos, típica de los ciclos de escasez, golpea primero la gama de entrada y la media antes de afectar inexorablemente a todos los eslabones de la cadena de valor. Y las perspectivas poco invitan al optimismo. Los analistas de Gartner ya posponen cualquier normalización de los precios de la memoria DRam, como muy pronto, hasta finales de 2027.